martes, 22 de noviembre de 2011

MISION

Somos una empresa de comercialización de productos en el área de accesorios y maquinaria Agroforestal: confiable, eficiente y ética; orientada a satisfacer las necesidades y aspiraciones de nuestros clientes en la región.

VISIÓN

"Ser una empresa en constante crecimiento, competitiva, innovadora y rentable, que genere valor a nuestros clientes, a través de la comercialización de productos y servicios oportunos, confiables y seguros. Lo hacemos con un equipo de trabajo eficiente, para lograr beneficios a nuestros clientes y a nuestra gente”.


VALORES

• Responsabilidad
• Compromiso
• Confiabilidad
• Seriedad

lunes, 19 de septiembre de 2011

https://docs.google.com/present/edit?id=0ATLHyKOywwWxZGdqOHF6dmdfODgzZnc1OHRyY24&hl=es

COMO CREAR UNA EPRESA DE EXPORTACIONES O IMPORTACIONES

¿Así que quieres venderle al mundo? Gracias a internet, crear un negocio de importaciones/exportaciones puede ser ridículamente simple y muy rentable. Estas son formas de hacer que eso ocurra.

Selecciona el nombre de tu negocio y crea un sitio web y blog
Sin un website y blog, no puedes tener un negocio de importación/exportación conectado. Consigue una plataforma que te permita desarrollar una presencia online y hacer crecer tu negocio más allá de tus sueños. La meta es balancear el flujo de comunicaciones, vender productos en línea o en el mundo real, y construir tu base de clientes para generar ganancias con tu negocio internacional.

Pero antes, recuerda registrar el nombre de tu negocio con una empresa con buena reputación porque tu nombre de dominio es lo que tus clientes usaran para encontrarte a ti y tu negocio. Y tampoco hace daño contratar a un abogado internacional, banquero y contados para ser aconsejado en cuanto a un negocio que se dedique a exportar o importar manteniéndote dentro de la mejor situacion financiera y legal.

Elige lo que vas a exportar/importar
Cuando se trata de negocios internacionales, decide que vas a vender y apégate a eso. Tienes dos razones viables para elegir el producto: sabes que se venderá o te gusta. Con suerte podrás satisfacer ambos criterios. Eso es un modelo de negocios ideal.

Encuentra el mercado adecuado
Una vez que hayas elegido el producto, debes buscar el lugar en el que vas a venderlo. Una manera de mejorar las posibilidades es seguir las tendencias o detectarlas.

Investiga el mercado antes para ubicar el mejor mercado potencial para tu producto o servicio.

Busca un proveedor
Una vez que tengas un producto susceptible de ser importado o exportado aprende todo lo que sea posible acerca del mismo. Pregúntate qué mejorarías si fueras su creador. Ve al fabricante y sugiérele mejoras al producto para transformar algo mediocre en algo maravilloso.

COMO SER UN BUEN EMPRENDEDOR

Como ser un buen emprendedor: consejos
Una empresa exitosa no sólo se basa en el tiempo, esfuerzo y dedicación. A continuación, le enseñamos cómo hacerlo.

Levantar un negocio no es algo fácil y los mismos emprendedores lo saben. Por ello, si está interesado en tener su propia empresa, tenga en cuenta las siguientes claves:

1. ¿Cuenta con una buena idea de negocio?: Siempre deberá pensar en qué se distinguirá su negocio y quiénes serán sus principales clientes. ¿Existe una verdadera demanda en el mercado por el producto o servicio que pretende comercializar?

2. ¿Cuenta con los recursos necesarios?: Es muy importante tener en cuenta cuánto le costará el negocio y analizar si se cuenta o no con los recursos necesarios. En caso contrario, analizar la manera más viable de obtener financiamiento, ya sea mediante la ayuda familiar, bancaria o de instituciones que fomenten el emprendimiento.

3. ¿Conoce al mercado donde operará?: Quiénes serán sus competidores, qué los distingue, cómo reaccionarán a su entrada en el mercado, son aspectos que no debe dejar pasar. Deberá pensar en cómo hacerse conocido en el mercado y en cómo generará confianza en sus potenciales clientes.

4. ¿Qué distingue a su producto de los competidores?: La ventaja competitiva es lo que se transa en el mercado y lo hará la diferencia entre su empresa y la competencia. Piense en las maneras en que potenciará y publ¡citará esta ventaja competitiva.

5. ¿Cuáles son los objetivos del negocio?: Un buen emprendimiento se basa en el trazado de metas realistas a lograr, en el corto y largo plazo. Es decir, en una buena planificación. Cualquier acción que realice deberá mirar hacia esos objetivos.

6. ¿Cuáles son las debilidades de su negocio? Es importante ser realista y saber en qué áreas y tareas su empresa podría fallar, para así contratar al personal necesario qué pueda asistirlo.

7. ¿Cuenta con los conocimientos básicos para gestionar un negocio?: La capacitación es una herramienta esencial para quienes-desean emprender. De nada sirve una buena idea si no hay conocimientos empresariales de por medio.

8. ¿Quiénes conforman su equipo de trabajo?: Un buen equipo de trabajo es fundamental para conseguir las metas trazadas e idear nuevas iniciativas. Preocúpese de contar con un equipo de trabajo variado, donde sus miembros se complementen entre sí.

9. ¿Cuánto costará su producto?: Es esencial calcular el costo de su producto o servicio, para así analizar si sus potenciales clientes estarán dispuestos a pagar por ello.

10. ¿Está informado sobre técnicas de venta?: Un emprendedor exitoso sabe vender su producto y llamar la atención de los consumidores. Capacítese en técnicas de ventas, o de lo contrario, contrate a buenos vendedores.

11. ¿Cuenta con el tiempo necesario para estar al mando de un negocio propio?: Los emprendedores exitosos destinan gran parte de su tiempo no sólo al negocio, sino a capacitarse, estar actualizado, ver qué pasa en el mercado y cómo se mueve la competencia. Es un trabajo de tiempo completo, por lo que deberá pensar si cuenta o no con ese tiempo.

12. ¿Es capaz de trabajar bajo estrés?: Muchas veces un negocio propio requiere horas y horas de trabajo, por lo que debe ser capaz de controlar la ansiedad y no perder el control en todo momento.

QUE ES INNOVACION

El emprendedor innova no sólo a través del desarrollo de nuevos productos, sino también a través de cualquier acción que mejore y le dé vigencia a la propuesta de valor de su sistema productivo.

Un invento no siempre se traduce en una innovación y existen muchas y muy importantes innovaciones que no son el resultado de una invención. Cuando hablamos de invenciones nos referimos a acciones creativas que normalmente surgen desde el ámbito de la ciencia aplicada y puede pasar un largo periodo hasta que se conviertan en un elemento del aparato económico.

De hecho, muchas invenciones nunca se traducen en algo práctico o generador de valor económico.

Por el contrario, la innovación es un acto social y económico, a través del cual se intenta mejorar la propuesta de valor de una organización Se ensalza al consumidor como el destinatario y juez que determina cuál es una innovación exitosa y cuál no.

Desde hace décadas, economistas e ingenieros han discutido el rol de la innovación y del emprendi-miento en los esfuerzos de las empresas y de los países. A principios del siglo pasado el economista austríaco Joseph Schumpeter, puso a la innovación en el centro del interés de la economía, haciendo notar el rol de ésta como fuente fundamental de riqueza. Fue él quien propuso distinguir en el proceso de cambio tecnológico las fases de invención, innovación y difusión, entre otras contribuciones conceptuales.

Un proceso de innovación requiere habilidades y capacidades particulares, entre las cuales destaca de manera especial, la capacidad de escuchar con sentido de anticipación las necesidades de los mercados objetivos de una organización. En tanto que al interior de una empresa resalta la capacidad de formar equipos, la disposición a tomar riesgos y la tenacidad para enfrentar las dificultades de transitar por terrenos desconocidos.

En este sentido hay innovación en la acción de utilizar el conocimiento para dotar a los recursos con un nuevo y mayor valor. Asimismo, aplica tanto a cambios en productos y servicios propiamente tales como a los procesos que les dan origen.

Muchas de las empresas reconocidas por hacer de la innovación su principal motor, respaldan la afirmación de que innovar no es sinónimo de desarrollar nuevos productos. A nivel internacional, Walt-Mart, Dell y Starbucks representan claros ejemplos de innovación en los modelos de negocio.

Innovaciones radicales e incrementales

La innovación es un fenómeno complejo y resulta útil distinguir distintos tipos de ella, a partir del grado de ruptura que una innovación representa respecto de un producto o proceso.

Es conveniente hacer dos distinciones:

1. Innovaciones increméntales: hace referencia a mejoras sucesivas y más bien graduales a las que se somete un producto o un proceso. Desde el punto de vista económico, este tipo de cambios apunta a mejorar la productividad, la eficiencia operativa y de paso los costos. Todo lo cual permite a su vez aspirar a ajustes graduales en la aceptación de una propuesta de valor en el mercado.

El resultado esperado de las innovaciones graduales son aumentos en la eficiencia técnica, mejoras en la productividad de los procesos, y en general, cambios más bien menores en productos que elevan su calidad o permiten bajar sus costos. Casi todos los modelos de automóviles se mantienen durante unos 304 años, pero su vigencia en el mercado se tonifica con innovaciones de este tipo, año tras año.

El surgimiento de nuevas tecnologías, así como el cambio en gustos y modas, se combinan para limitar en el tiempo la capacidad de las innovaciones graduales. Con el tiempo, la percepción de estos cambios tiende a reducirse en la apreciación del cliente, lo cual se traduce en rendimientos marginales decrecientes.
Al igual que el ciclo de cualquier producto, la innovación alcanza una fase de madurez y su capacidad de tonificar el valor de un producto se estanca, lo cual termina marcando el ocaso definitivo de dicho producto en el mercado.

2. Innovaciones radicales: representan cambios revolucionarios en la concepción de un producto o proceso. Ellas representan rupturas fundamentales con el orden que habían establecido en el mercado los productos, servicios y procesos a los que están destinadas a reemplazar. Algunos casos clásicos de innovación radical lo constituye la introducción de la locomotora a vapor (1804), el telégrafo (1838), la dinamita (1866), el teléfono (1876), la ampolleta eléctrica (1879), el automóvil con motor de combustión interna (1886), entre otros.

COMO CONSTRUIR UNA ESTRATEGIA DE OCEANO AZUL USANDO INVESTIGACION DE MERCADO

Para utilizar la estrategia de océano azul de forma efectiva, una empresa debe ser ágil y tener una orientación que le permita escuchar, aprender y conceptualizar.

La estrategia de océano azul ayuda a las empresas a mover ideas de forma estratégica hacia un mercado sin competencia. En vez de preguntarse como competir en su mercado, conocido como océano rojo, una compañía comenzando a usar la estrategia de océano azul debe preguntarse a sí misma que desea ser cuando crezca.

La idea es ver hacia afuera, a otros horizontes. Einstein nunca escucho de la estrategia de océano azul, pero podría haber escrito el libro. En vez de eso, tenemos de el muchas frases útiles, una de las cuales es “No podemos resolver problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando los creamos”.

Aquí es donde entra en juego la investigación de mercado.

Para usar la estrategia de océano azul, una empresa debe comprender completamente que es lo que hace actualmente, el núcleo de sus negocios, y debe tener la misma información acerca de la competencia. Como se establece en el libro Estrategia de océano azul: como crear un espacio de mercado sin competidores y hacer de la competencia algo irrelevante, existen seis límites convencionales de competencia.

Considerar cuidadosamente estos límites puede ayudar a una empresa a moverse de competir entre los competidores. Los límites convencionales de la competencia son:

Industria, grupos estratégicos, grupos de compradores, alcance del producto u ofrecimiento de servicios, orientación funcional-emocional de una industria y tiempo. El análisis de la estrategia del océano azul guía a una empresa a través de cada uno de esos límites de competencia para desarrollar una innovación valiosa. Pero, con objeto de evaluar donde está la empresa en relación a cada uno de esos límites competitivos, es necesario tener información. Las técnicas de investigación de mercado pueden ser usadas para analizar información que es relevante a cada uno de esos límites de competencia.

¿Dónde encaja la diferenciación?
¿Cómo se puede reconocer una empresa que usa la estrategia de océano azul? La primera pista es la diferenciación. La estrategia de océano azul comienza con la premisa de que una empresa debe luchar para diferenciarse de su competencia no enfocándose en hacer lo mismo que su competencia de mejor manera. En vez de eso hacer lo que los competidores no están haciendo, y hacerlo mejor que los demás en el mismo mercado. En otras palabras, ser un mejor imitador no es el objetivo. La estrategia del océano azul no se trata de inventar, sino que es, a menudo, acerca de la innovación, y es definitivamente acerca de pensar en las cosas de formas diferentes (re conceptualizar) y prepararse para anticiparse a los futuros imitadores.

¿Qué se entiende por innovación de valor?
En el léxico del océano azul, la meta de la estrategia es conocida como innovación de valor. Cuando una empresa puede diferenciarse de forma sustancial de sus competidores y hacerlo a un menor valor, ha creado algo conocido como innovación de valor. La innovación tiene que generar valor de mercado que beneficie a la empresa y al consumidor. Esto se hace eliminando o reduciendo servicios, productos o características que tienen menos valor en el mercado.

La buena estrategia del océano azul se caracteriza por tres atributos fundamentales:

•Enfoque
•Divergencia
•Mensaje contundente.
Enfoque: Una curva de valor ayuda a la empresa a conservar recursos y enfocarse en los aspectos más importantes de la estrategia. Sin una curva de valor de referencia, una empresa podría trabajar de forma dispersa en todas las variables clave de la competencia o peor aún, la empresa podría volver a la forma antigua de hacer negocios. Un análisis de océano azul bien ejecutado producirá una curva de valor que destacara las áreas que generaran la mayor ganancia competitiva. Las áreas de enfoque de la curva de valor son detalladas y analizadas en un marco de cuatro acciones que es propiedad de la estrategia de océano azul.

Divergencia: La estrategia de océano azul esta diseñada para ayudar a una empresa a crear divergencia en sus ofrecimientos o manera de hacer negocios. Si la estrategia no ha sido bien diseñada, será evidente en la curva de valor. Un lienzo de estrategia de océano azul muestra como diverge la curva de valor de la forma de las curvas de los competidores. De hecho, una curva creada con la estrategia del océano azul se apartara muy claramente de una gran parte de las variables y atributos que están siendo comparados con la competencia.

Mensaje contundente: Se requiere un tono fuerte y claro para vender una buena estrategia. Un buen tagline entregara un mensaje claro, simple y veraz.

LA IMAGEN DE LA EMPRESA FRENTE A LOS CLIENTES

En un mercado donde existen una serie de empresas dedicadas a lo mismo que la suya, la imagen corporativa ha pasado a ser el elemento esencial de diferenciación y posicionamiento en la mente del cliente.

Para captar la atención del cliente, posicionarse en su mente y así generar demanda por sus productos o servicios, es necesario desarrollar una imagen corporativa potente y así poder diferenciarse de sus competidores.

Se entiende por imagen corporativa a la manera cómo sus clientes perciben una empresa y que contribuye al logro de los objetivos comerciales trazados por el negocio. La creación de esta imagen es responsabilidad de los expertos en marketing y comunicaciones, quienes son los encargados de desarrollar mensajes y de transmitirlos a través de diversos canales.

Esta imagen está formada por diversos elementos, los cuales, al conjugarse, permiten llegar a la mente del cliente. Algunos de estos son:

1. El nombre de la empresa: La primera impresión que los clientes se llevan de una empresa está justamente basada en su nombre. Por ello, la importancia de escogerlo correctamente. Se recomienda que el nombre tenga relación con la esencia de su negocio, pero también que sea breve, fácil de recordar y lo suficientemente original para distinguirse de la competencia.

2. El logo: Un logo tiene la función principal de representar a una compañía. Existen tres tipos: el logotipo (se compone de palabras), el isotipo (de imágenes) y el isologotipo( combina tipografía e imagen) El logo debe ser comprensible por el público y atractivo para los potenciales clientes. Por ello, en el momento del diseño, deberá considerar tanto a su clientela como a la competencia, y el mensaje o idea que desea transmitir.

3. El eslogan: Es uno de los medios más efectivos para atraer la atención del público. Para que tenga efecto, es necesario que destaque los principales beneficios del producto o servicio que su empresa ofrece y que los diferencia de la competencia, así como dar una impresión de prestigio y credibilidad a su negocio. La mayoría de las empresas busca crear eslóganes originales, lo cual ayuda, siempre y cuando sea recordable por el consumidor.

4. Sitios web: Los sitios web también son pensados para fortalecer la imagen de su empresa. Por ello, el diseño elegido y las herramientas incluidas son decisiones que muchas veces quedan en manos de expertos en el área. Tanto el diseño de su sitio web como el dominio propio deberán ser pensados en función del cliente. Un diseño amigable y fácil de manejar, que estimule la compra y que además informe sobre la empresa y sus productos, pueden darle un giro a su imagen, aportando al prestigio de su negocio. Por otro lado, es fundamental contar con un dominio propio, que puede ser el nombre de su empresa o bien alguna palabra relacionada al negocio. Esto da una imagen de seriedad, pero también de globalidad.

5. Brochure: Para comunicar y fortalecer la imagen de su empresa, existen una serie de herramientas. Algunas de estas son folletos y manuales de su negocio, así como tarjetas de presentación, sobres y etiquetas, carpetas, facturas y hasta la vestimenta de sus vendedores. Lo importante es que todos los elementos sean parte del quehacer diario y de la cultura corporativa de la empresa, y que genere reconocimiento e identificación no sólo por parte de sus clientes, sino también de sus propios trabajadores.